A finales de septiembre empezamos a notar el cambio. Los días son más cortos, las temperaturas comienzan a bajar y en Cantabria regresan progresivamente la humedad, el viento y esas jornadas en las que podemos pasar del sol a la lluvia en cuestión de horas.
Nosotros cambiamos de ropa, recuperamos horarios y volvemos completamente a la rutina. Nuestra piel también necesita adaptarse.
Una de las preguntas que recibimos en Estética Ramona López, en Mompía (Santa Cruz de Bezana, Cantabria), durante estas semanas es precisamente esta:
¿Tengo que cambiar mi rutina facial cuando llega el otoño?
No necesariamente tienes que sustituir todos tus cosméticos, pero sí es un buen momento para revisar cómo se encuentra tu piel después del verano y comprobar si los productos y tratamientos que estabas utilizando siguen respondiendo a sus necesidades.
¿Por qué cambia nuestra piel al llegar el otoño?
Nuestra piel está constantemente adaptándose al entorno.
Durante julio y agosto ha tenido que convivir con una mayor exposición solar, temperaturas altas, sudor, protectores solares, playa, piscinas y aire acondicionado.
Al llegar septiembre y octubre cambian algunos de estos factores.
Las temperaturas comienzan a bajar, podemos pasar más horas en interiores y en Cantabria vuelven a tener protagonismo el viento, la humedad y los cambios bruscos de temperatura.
Además, en las próximas semanas comenzaremos a utilizar calefacción en muchos espacios interiores.
Todo esto puede influir en la barrera cutánea.
Por eso una crema que durante agosto nos parecía demasiado densa puede volver a resultar agradable unas semanas después.
¿Cómo saber si tu piel necesita cambiar de rutina?
No debemos cambiar productos simplemente porque el calendario diga que ha llegado el otoño.
Debemos observar nuestra piel.
Algunas señales habituales son:
- mayor sensación de tirantez;
- zonas secas;
- pérdida de luminosidad;
- textura más irregular;
- mayor sensibilidad;
- necesidad de aplicar hidratante con más frecuencia.
También puede ocurrir lo contrario.
Quizá has utilizado durante todo el verano productos demasiado pesados y llegas a septiembre con poros congestionados o imperfecciones.
Por eso la rutina debe adaptarse a tu piel, no simplemente a la estación.
Primer paso: revisa tu limpieza facial
Durante el verano prestamos mucha atención a retirar correctamente protector solar, sudor y restos de productos resistentes al agua.
En otoño seguimos necesitando una buena limpieza, pero no debemos caer en el error de utilizar productos excesivamente agresivos.
Después de lavarte la cara, tu piel debería sentirse limpia, pero no extremadamente tirante.
Esa sensación de piel completamente “desengrasada” no significa necesariamente que la limpieza haya sido mejor.
Una limpieza demasiado agresiva puede alterar la barrera cutánea.
Segundo paso: recuperar hidratación
Este suele ser uno de los grandes objetivos al terminar el verano.
Una piel bien hidratada tiene una barrera cutánea en mejores condiciones y suele presentar un aspecto más uniforme y confortable.
Ingredientes cosméticos como el ácido hialurónico, las ceramidas o determinados humectantes pueden resultar interesantes dependiendo del tipo de piel.
Pero tampoco necesitamos añadir diez productos.
Una buena rutina puede ser relativamente sencilla:
Por la mañana:
Limpieza suave, tratamiento cosmético según necesidades, hidratación y protección solar.
Por la noche:
Limpieza, tratamiento específico e hidratación.
A partir de esa base podemos personalizar.
¿Tengo que seguir utilizando protector solar en otoño?
Sí.
Este es uno de los mensajes más importantes.
Que termine agosto no significa que desaparezca la radiación ultravioleta.
Y vivir en Cantabria tampoco nos protege automáticamente porque tengamos más días nublados que otras zonas de España.
La fotoprotección continúa siendo especialmente importante si existe tendencia a desarrollar manchas o si utilizamos determinados activos cosméticos.
Por eso el protector solar no debería guardarse junto con la sombrilla de la playa.
¿Es el otoño buen momento para introducir nuevos activos?
Puede serlo, pero progresivamente.
Durante otoño suelen recuperar protagonismo determinados protocolos de renovación cutánea y cosméticos que quizá habíamos reducido durante los meses de mayor exposición solar.
Sin embargo, introducir simultáneamente exfoliantes, ácidos, retinoides y varios productos nuevos puede irritar la piel.
La idea no es comenzar octubre atacando el rostro.
Es construir una rutina adecuada para los próximos meses.
Si quieres introducir activos más específicos, conviene hacerlo progresivamente y teniendo en cuenta tu tipo de piel.
BDR: renovar la piel después del verano
A finales de septiembre también podemos empezar a valorar tratamientos profesionales orientados a recuperar la calidad de la piel.
Dentro de nuestro centro trabajamos con BDR, que nos permite diseñar protocolos faciales adaptados a diferentes necesidades.
Dependiendo de cómo llegue la piel después del verano podemos trabajar aspectos relacionados con:
- textura;
- hidratación;
- luminosidad;
- aspecto de los poros;
- calidad general de la piel.
Lo importante es que el protocolo no sea exactamente el mismo para todas las personas.
Una piel sensible y deshidratada no necesita necesariamente lo mismo que una piel grasa con imperfecciones.
Indiba facial: trabajar firmeza y calidad de la piel
Otra de las tecnologías que podemos incorporar es Indiba facial.
La radiofrecuencia a 448 kHz se utiliza dentro de protocolos estéticos para trabajar aspectos relacionados con la calidad del tejido, la microcirculación y la firmeza.
Puede resultar especialmente interesante cuando después del verano la preocupación no es únicamente la hidratación, sino también el aspecto general del rostro.
Además, al no necesitar largos tiempos de recuperación, puede integrarse fácilmente en nuestra rutina habitual.
FHOS para recuperar luminosidad
Si una de tus principales preocupaciones al terminar el verano es que notas el rostro apagado, FHOS puede formar parte del protocolo.
La fotobiomodulación utiliza determinadas longitudes de onda de luz para estimular respuestas biológicas en los tejidos.
Podemos combinarla con otros cuidados según las necesidades de la piel.
Una vez más, no se trata de decidir qué máquina es “mejor”.
Se trata de saber qué queremos mejorar.
Matis Paris: adaptar también la cosmética que utilizas en casa
Un tratamiento profesional puede aportar mucho, pero nuestra piel vive con nosotros las 24 horas del día.
Por eso lo que hacemos en casa tiene tanta importancia.
En Estética Ramona López trabajamos con cosmética profesional Matis Paris, lo que nos permite recomendar diferentes productos según el estado y las características de cada piel.
A finales de septiembre puede ser interesante revisar:
- limpiador;
- sérum;
- hidratante;
- contorno de ojos;
- protector solar;
- tratamientos específicos.
No necesitas comprar una rutina completamente nueva cada estación.
Muchas veces basta con cambiar uno o dos productos.
¿Qué pasa con las manchas que han aparecido durante el verano?
Este es también un buen momento para observarlas.
A medida que desaparece el bronceado, algunas pigmentaciones se hacen más evidentes.
Pero debemos recordar algo fundamental:
no todas las manchas son iguales.
Antes de intentar eliminarlas debemos identificar qué estamos viendo.
Cuando existe una lesión nueva, cambios en un lunar o cualquier característica que genere dudas, debe realizarse una valoración dermatológica.
En estética podemos trabajar determinadas necesidades cosméticas relacionadas con pigmentación, pero no sustituimos el diagnóstico médico.
¿Cuándo debería hacerme un tratamiento facial después del verano?
No existe una fecha exacta.
Finales de septiembre puede ser un buen momento para realizar una valoración y empezar a diseñar el cuidado de otoño.
Dependiendo de tu piel podemos empezar inmediatamente con tratamientos orientados a hidratación, luminosidad o calidad cutánea y planificar otros protocolos para las siguientes semanas.
Preguntas frecuentes sobre el cuidado facial en otoño
¿Tengo que cambiar todas mis cremas en septiembre?
No. Primero debemos valorar cómo está respondiendo tu piel. Puede que únicamente necesites modificar algún producto.
¿Es bueno exfoliar la piel después del verano?
Puede ser útil una renovación controlada en determinadas pieles, pero exfoliar demasiado puede alterar la barrera cutánea.
¿Puedo hacerme Indiba facial en otoño?
Sí. Indiba puede realizarse durante todo el año cuando está correctamente indicada.
¿Cuándo empezar los tratamientos para las manchas?
Depende del tipo de pigmentación, tratamiento elegido y exposición solar. Finales de septiembre es un buen momento para empezar a valorar la estrategia.
¿Necesito protector solar aunque esté nublado?
Sí. La presencia de nubes no elimina completamente la radiación ultravioleta.
El otoño es una oportunidad para empezar a cuidar la piel de otra manera
Durante el verano el gran objetivo ha sido proteger.
Ahora podemos empezar a pensar también en recuperar, renovar y preparar la piel para los meses más fríos.
Pero no necesitas hacer todo de golpe.
Una buena valoración permite saber qué necesita realmente tu rostro y establecer prioridades.
Si estás en Mompía, Bezana, Santander o cualquier punto de Cantabria, finales de septiembre es un buen momento para revisar cómo ha terminado el verano tu piel y diseñar los cuidados de los próximos meses.
